FACE TO FACE vuelve a Buenos Aires el 9 de Julio en Uniclub. - Increiblemente MINERAL viene al pais y se presentarán el jueves 22 de agosto en GIER, junto a MOFA y otros créditos emocore locales. - El 5 y 6 de abril se producirá la esperadísima vuelta de CIENFUEGOS sobre el escenario de Groove. - Noche a puro hardcore el 17 de mayo en Gier con la presentación de los californianos TERROR. - El ex MCR FRANK IERO se presenta con su banda The Future Violents el 27 de abril en el Teatrito.-

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martes, 27 de diciembre de 2016

Los grandes que se fueron en el 2016.

La muerte de George Michael se suma a una larga lista de fallecimientos en el mundo de la música, como Leonard Cohen, Bowie y Prince.


La muerte este Día de Navidad del cantante y compositor británico George Michael es el último fallecimiento de una gran estrella de la música en 2016, un año trágico en el que dijeron adiós doce importantes músicos internacionales.

Por su especial trascedencia y el lugar de privilegio que ocupa en la música destaca la muerte de David Bowie. Apodado "el Duque Blanco" o "el Camaleón" por la infinidad de estilos musicales y apariencias que adoptó durante su carrera.

Bowie falleció en Nueva York el 10 de enero a los 69 años como consecuencia de un cáncer, dos días antes de publicar su testamento musical, Black Star.

El 21 de abril la noticia de la muerte de Prince por una sobredosis accidental de medicamentos conmocionó al mundo musical.

Artista polivalente, multiinstrumentista y autor del mítico álbum Purple Rain, Prince tenía 57 años cuando fue encontrado muerto en su residencia de Minesota, en Estados Unidos.

La música estadounidense lloró también la muerte de Paul Kantner, cofundador del grupo psicodélico de los sesenta, Jefferson Airplain. Kantner tenía 74 años cuando falleció de un infarto el 28 de enero.

Diez días antes había fallecido con 67 años Glenn Frey, cofundador de Eagles, una de las bandas estadounidenses de rock que más discos ha vendido en la historia.

Maurice White, fundador en 1969, del influyente grupo de música funk y disco,Earth, Wind And Fire, falleció el 5 de febrero a los 74 años de edad por las secuelas de la enfermedad de Parkinson que sufría.

Con 72 años el 11 de marzo murió Keith Emerson, y el 7 de diciembre con 69 falleció Greg Lake. Ambos fueron miembros del trío de música progresiva y rock sinfónico 'Emerson, Lame and Palmer'. Greg Lake formó parte también de los míticos King Crimson.

La música country perdió el 6 de abril a uno de sus intérpretes más originales,Merle Haggard. El músico estadounidense murió de una neumonía a los 79 años.

Sharon Jones, intérprete de funk y soul que alcanzó la notoriedad casi a los cuarenta años, murió de cáncer el 18 de noviembre con 60 años.

Con 82 años de edad falleció el 7 de noviembre uno de los cantautores más importantes de las pasadas décadas, el canadiense Leonard Cohen. Al igual que David Bowie, Cohen acabada de editar su obra póstuma, You Want It Darker, cuando falleció.

Finalmente, la tarde del día 24 de diciembre falleció en la ciudad española de Marbella el guitarrista y compositor británico Rick Parfitt, fundador en los sesenta de la banda Status Quo.

Parfitt tenía 68 años y regentaba junto a su mujer y un socio un negocio inmobiliario en la Costa del Sol española.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Anuario. El mundo sin García Ferré, pero con sus entrañables personajes.

Manuel García Ferré, el más importante nombre del dibujo animado para chicos de la Argentina, dejó un vacío con su partida aunque populares creaciones como Hijitus, Oaky, Larguirucho, Anteojito, Trapito y su versión cinematográfica de Manuelita, se encargarán de hacerlo inmortal.

El artista grafico e historietista falleció el 28 de marzo a los 83 años durante una operación de corazón que se le practicó en el Hospital Alemán de la Capital Federal, al que había ingresado previamente para hacerse un chequeo.

García Ferré había nacido en la ciudad española de Almería, el 8 de octubre de 1929, pero se radicó en Argentina a los 17 años, huyendo del franquismo.

Aunque cursaba la carrera de Arquitectura y trabajaba para agencias de publicidad, recorría las redacciones de las revistas con su carpeta de dibujos bajo el brazo las redacciones de las revistas.
Hasta que en 1952 logró que su personaje Pi-Pío fuera aceptado en la Revista Billiken, una publicación que años más tarde sería la competidora de su propia revista para chicos titulada Anteojito, que se lanzó en octubre de 1964 .

Pí-Pío vivía en un pueblo llamado "Villa Leoncia", lugar donde aparecerían por primera vez otros personajes que se volverían famosos, Oaky e Hijitus.

En 1967 estrenó en televisión la serie de dibujos animados Hijitus, que se transmitió diariamente por Canal 13 hasta 1974 y se convirtió en la primera serie televisiva de dibujos animados de la Argentina y la más exitosa de América Latina, en toda su historia.

Del papel a la pantalla chica y de allí al cine, las creaciones de García Ferré protagonizaron largometrajes como "Mil intentos y un invento" de 1972, "Petete y Trapito" de 1975, "Las aventuras de Hijitus" y "Calculín" y "El Libro Gordo de Petete", aunque estas dos comenzaron como series de TV.

Luego la siguió "Ico, el caballito valiente" y la exitosa y taquillera "Manuelita" que, inspirada libremente en la obra de María Elena Walsh, en 1999 fue vista por más de 2.200.000 espectadores y quedó preseleccionada por la Argentina para competir por un premio Oscar.

La serie de filmes de la factoría de quien algunos denominaron “el Walt Disney argentino”, se completó con "Corazón, las alegrías de Pantriste" y más reciente, de 2012, "Soledad y Larguirucho", con la popular cantante folclórica como protagonista.

A lo largo de su carrera, García Ferré creó una lista gigantesca de personajes tales como Antifaz -el tío de Anteojito-, Calculín, el Boxitracio, el profesor Neurus, Pucho, el comisario, el Patriarca de los Pájaros, Serrucho, Larguirucho, Gold Silver, (padre de Oaky), Gutiérrez, (perverso mayordomo y chofer de Gold Silver), La Bruja Cachavacha, Petete, Pichichus, Ovidio, Paco Pum, Raimundo y Kechum, muchos ellos habitantes de la ciudad de Trulalá.

OAKYSobre esa galería de criaturas, el artista confesó "los valores que mueven a todos mis personajes los saco de la misma humanidad, los saco de la calle y la experiencia aporta muchísimo.

La ilusión, la magia y el encanto que tiene el dibujo animado, en el cine me maravilla. Y lo voy a seguir haciendo hasta que Dios me dé fuerzas".

Anuario. Charly y Spasiuk colmaron de música popular el Colón.

El Teatro Colón, más allá de los descalabros técnicos y laborales generados por el macrismo que lo utilizó para fines ajenos a lo artístico, tuvo en 2013 una apertura musical en la que las presencias de Charly García y Chango Spasiuk destacaron por su capacidad para conciliar las nociones de cultura y gesto popular.

El rockero García en septiembre y el acordeonista litoraleño Spasiuk en octubre, demostraron desde sus respectivas estéticas, la manera de hacer convivir músicas populares en el ámbito pulcro, culto, académico y sobrecogedor del máximo coliseo argentino.

Y con las músicas de Charly y Chango, además, ingresaron a ese templo de la música no solamente unos ritmos surgidos de las calles, de los ríos, de los caminos, sino también unos espectadores capaces de disfrutar de la obra y del magnífico entorno que ofrece el Colón.

Por orden de aparición, el mentor de Sui Generis, La Máquina de Hacer Pájaros y Seru Girán, propuso en dos colmadas noches la presentación del espectáculo "Líneas Paralelas, Artificio Imposible".
Junto a la banda que lo viene acompañando en esta etapa, The Prostitution, y la Orquesta Kashmir, dirigida por el compositor y arreglador Patricio Villarejo e integrada por dos cuartetos de cuerdas.

El repertorio de hits y no tan hits permitió que "Tango en segunda" fuera la excusa perfecta para la aparición de Jean Francois Casanovas, en una versión "cyber drag queen", para adueñarse por unos minutos de la escenografía montada por Renata Schussheim y convence a propios y extraños de su eterna vigencia como el gran performer argentino.

A la vuelta del intervalo que toda gala lírica impone, García, de saco púrpura y ya sin sombrero, entregó "Promesas en el bidet", una versión bien rockera de "Los dinosaurios", la emotiva evocación a Mercedes Sosa en "Cuchillos", y otro de los picos más fuertes de la velada: "Eiti Leda", con todo el teatro cantando y aplaudiendo de pie durante una ovación de varios minutos.

A esta altura no debería llamar la atención que esta obra maestra del rock sinfónico despierte la emoción y el aplauso de todos los presentes: lo que impresiona, en realidad, es ver a un auditorio compuesto en su inmensa mayoría por personas que al momento de componerse esta canción aún no habían nacido, vivándola como si se tratara del tema que está de moda en Youtube.

Para el cierre a -literalmente- toda orquesta, una de las mejores versiones escuchadas de "Inconsciente colectivo", hizo que el aplauso y la ovación se apoderaron otra vez de todas las curvas del Colón, confirmando las condiciones de artista popular y genio musical que han hecho de García un fenómeno policlasista y multigeneracional.

De la noche rockera de Charly a la soleada mañana dominguera de Chango, cambió también el carácter del espectáculo -de carísimo y exclusivo a gratuito- y permitió que una audiencia heterogénea celebrara la posibilidad de que los sonidos del Litoral (que son hasta ninguneados dentro de la propia escena folclórica) se vistieran de gala.

Para lograr el milagro, claro, hizo falta que un mago de la excelencia y el bueno gusto del misionero Spasiuk, asumiera el compromiso y el riesgo de generar el encuentro amoroso e inspirado entre su sexteto y las 10 cuerdas del Ensamble Estación Buenos Aires, con el brillante Rafael Gíntoli como violín solista y los arreglos y la dirección de Gustavo "Popi" Spatocco.

Con una obra capaz de ratificar aquella idea acerca de "pinta tu aldea y pintarás el mundo", el artista nacido en Apóstoles, una zona fronteriza con Brasil y Paraguay, ostenta una sonoridad que abreva en ese entorno de modo inevitable pero no lo hace para construir barreras sino para hallar un piso firme desde donde proyectarse.

Y en esa proyección de sonidos, cadencias e influencias que le nacen desde las resonancias del acordeón, abraza un territorio tan identitario como diverso que en el Colón halló una caja de resonancia multiplicadora junto a otros colores.

Tras una primera parte únicamente junto a su grupo, todos los músicos se reunieron para la "Suite del Nordeste" (propuesta que abrió con "Alvear orilla", de Isaco Abitbol, y se completó con ocho piezas de Spasiuk) y la fiesta se remató con un guiño a Astor Piazzolla (en “Libertango”) y dos vueltas de la imponente "Tierra colorada".

Anuario. Lou Reed: una durísima pérdida para el rock y su lado más salvaje.

En la casa que compartía junto a su pareja Laurie Anderson en la localidad neoyorkina de Southampton, el 27 de octubre falleció el influyente músico y poeta Lou Reed, aquejado de problemas de salud tras un trasplante de hígado.

Lou Reed dejó una influencia enorme en el rock al abrir las puertas y fundar géneros como el glam rock, el garaje, el punk, el dark, el noise a través de grandes álbumes como “Berlin”, “Transformer”, “Coney Island Baby”, “The Bells”,”Blue Mask”, “New sensations”, “New York”, entre otros.

Esos discos pertenecen todos a su etapa solista, pero antes debe mencionarse como piedra fundacional del punk, del glam y del rock sónico, su trabajo con Velvet Underground, que supo integrar junto a John Cale, Maureen Tucker, Sterling Morrison, Nico, Doug Yule y el patrocinio y padrinazgo de Andy Warhol con las puestas audiovisuales que acompañaban las presentaciones del grupo.

Su muerte afectó profundamente al mundo de la música y se sucedieron los homenajes por parte de Laurie Abnderson, David Bowie, Sonic Youth, U2, Metallica, Robert Smith, Dave Grohl y músicos de todos los estilos, por la enorme influencia, del nacido en Brooklyn.

En pleno flower power y hippismo, Reed junto a Warhol y a Cale, apelaron a una estética oscura, ropa de cuero negro, látigos y otros símbolos sadomaso, además de recurrir al minimalismo musical completo, guitarras chirriantes, distorsiones de todo tipo y el ruido como esencia misma.

En discos como “The Velvet Underground and Nico” (1967), “White Light/White Heat (1968)” y “The Velvet Underground (1969)”, la Velvet se convirtió en fenómeno contracultural de otro movimiento contracultural como lo era el rock.
En las letras de sus canciones, además Reed demostró ser un exquisito cuentista, un retratista de la crueldad urbana de Nueva York.

Con letras, cuentos y relatos dignos de un heroinómano y un sonido primal, minimal y salvaje, Reed les abrió las cabezas a músicos como David Bowie, Iggy Pop, los Mc5, Patti Smith, Ramones, Sex Pistols y The Clash, entre otros.

Ya en los 80, la descendencia de Reed llega a artistas como The Cure, Duran Duran, Jesus and Mary Chain, Echo and the Bunnymen, Bauhaus, New Order, Joy Division, Television, Richard Hell, Elvis Costello y cientos más.

Tras su salida de Velvet Underground, Reed inició su carrera solista que tuvo momentos notables que fueron abriéndole puertas y ventanas a géneros como el glam rock como puede ser “Berlin” y “Transformer” y a dejar reflejada su búsqueda minimalista en el casi inaudible “Metal Music Machine”, plagado de ruidos, acoples, azotes de cables, dejando sentadas las bases para el noise que luego llevaron adelante grupos como Sonic Youth, Pixies, Nirvana y parte del grunge.

Siempre inquieto y en búsqueda de nuevas sonoridades trabó una larga amistad con David Bowie e Iggy Pop y cuando los jóvenes punks lo reivindicaban, Reed se despachó con discos notables como “Coney Island Baby”, “Rock and roll Heart”, “Street Hasle” y “The Bells”.
En esa etapa plasmó álbumes como “The blue mask (1982)”, “Legendary hearts (1983)” y “New sensations” (1984) que tienen una vigencia notable.

Tras algunos años y un par de discos flojos, Reed tiene su regreso triunfal en 1989 con el discazo “New York”, donde exhibe toda su madurez y talento, plasmados en una obra casi insuperable, tanto desde lo musical como lo lírico.

Las letras de toda la discografía de Reed quedaron plasmadas en el libro “Atraviesa el fuego” un volumen que se editó en Argentina, que contó con un exquisito arte de tapa y notables ilustraciones, que permiten conocer a uno de los letristas y poetas más notables que haya dado el rock junto a Bob Dylan y Leonard Cohen.
En el 90 y ante la muerte de su amigo y mecenas Andy Warhol, depone rencores con John Cale y juntos graban el notable y minimalista disco pop “Songs for Drella” en la que narran la vida del artista plástico y los devenires de esa amistad entre los tres.
Reed decide tomarse su tiempo para grabar discos, compone canciones para bandas de sonido de filmes de David Lynch, trabaja en películas del escritor Paul Auster como “Lulu on the bridge” y escribe canciones para obras del dramaturgo Roberto Wilson.

En 2000, Wilson y el productor Hall Willner le encargan a Reed escribir canciones inspiradas en el cuento “El cuervo” de Edgar Allan Poe.
Entonces, Reed se despachó con un disco notable, que mezclaba el rock, la música del cabaret francés, el punk y el noise, otra vez con letras de una factura notable.

Luego de unos años, Reed traba amistad con los Metallica y juntos editan el doble “Lulu”, cuyas letras fueron escritas por Reed y la música quedo íntegramente a cargo del cuarteto integrado por James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammet y Robert Trujillo.

El disco es atacado por la crítica ultraderechosa del heavy metal, pero elogiado por otros y defendido por los músicos.

Los Metallica lo consideran de lo mejor que grabaron en los últimos 15 años y realizaron varias presentaciones junto a Reed, a quien se pudo ver de excelente ánimo compartiendo escenario junto a Ulrich y Hetfield.