Durante la segunda fecha del Festival rockero, Bersuit Vergarabat, La Vela Puerca e Intoxicados fueron las figuras principales.
Desde el comienzo, la banda liderada por Gustavo Cordera generó un clima festivo que fue in crescendo: los cuatro primeros temas, pertenecientes a su más reciente disco, ?, introdujeron a más de 50 mil personas a lo que sería una seguidilla de éxitos, de los viejos y de los nuevos. "De onda", "El baile" y "Cachaca" (durante la que el Monumental se transfotmó en una suerte de gigantesca bailanta), constiyeron el bloque movido que alcanzó su clímax con "La danza de los muertos pobres (afro)" con los tambores de La Bomba de Tiempo de invitados. Los pijamas íntegramente negros, fueron el perfecto atuendo para la sucesión de baladas que partieron en dos al setlist: "La soledad", "El tiempo no para", "Vuelos" y "Un pacto".
Hacia el final, divertidas declaraciones políticas antioficialistas ("Néstor se llevó toda la plata...Cristina viene por el cambio) fueron acompañadas de titulares al mejor estilo Barcelona. La sátira continuó con un cambio de vestuario: luciendo túnicas naranjas y collares floreados, el Pelado y su troupe danzaron en círculo al grito de "Hare Krishna" precediendo a los dos últimos temas "Tomo" y "Se viene". Claro que nadie iba a dejar que esto terminara de manera tan abrupta: para comenzar los bises, Cordera, vistiendo ahora el típico pijama a rayas, habló sobre la necesidad de la legalización del cannabis para cantar "Madre hay una sola" y, anunció el ya indefectible final. "La Bolsa" y "El viento" concluyeron de la mejor forma lo que fue una verdadera celebración. Y todos contentos.
Casi media hora pasadas las 19, hora pautada para que comenzara el show de Intoxicados, los rumores acerca del paradero del Pity comenzaron a circular y, con ellos, el temor de que se repitieran los sucesos del Pepsi Music pasado: Feli y su guitarra animando al púbico hasta que el líder decidiera aparecer. Sin embargo, no se hizo esperar mucho más. Con las cejas depiladas, vistiendo un sobretodo negro y junto a los acordes de "In The Flesh" de Pink Floyd, Pity salió y entonó el cover ante un River casi repleto. "Pila", obviamente, fue el tema más esperado: incluyó a dos cocineros desquiciados horneando tortas fritas frente a la leyenda "Cocina Intoxicada" y, al terminar, una pequeña clase de historia por parte del frontman: "La electricidad inalámbrica existe; la inventó Tesla, el ayudante de Edison", dijo. Tres otros momentos imperdibles completaron esta nueva presentación de Intoxicados: "Perra" de Viejas Locas, "The Trooper" de Iron Maiden y el Pity exigiendo la invención de un sistema que, en oposición al efecto delay, permita conocer los acordes que todavían no se tocaron. Como siempre, desconcertante pero genial.
Después, el show de La Vela Puerca constituyó el precalentamiento ideal para los fanáticos bersuiteros que, ya bien instalada la noche, habían colmado la cancha del Monumental. Sin sobresaltos pero bien consistentes, los uruguayos comandados por el Enano supieron animar la fiesta de la segunda noche del Festival rockero. Algunos temas de su último disco, El impulso, fueron combinados con un set acústico que incluyó una versión íntima de "Regtest" de Sumo. "El viejo" y "Llenos de magia" permitieron darle un final bien hitero a más de una hora de show.
Casi a las 18, y luego de que los españoles de Marea tocaran por segunda vez en nuestro país (el año pasado fueron teloneros de La Renga en el histórico show del Autódromo).
Desde el comienzo, la banda liderada por Gustavo Cordera generó un clima festivo que fue in crescendo: los cuatro primeros temas, pertenecientes a su más reciente disco, ?, introdujeron a más de 50 mil personas a lo que sería una seguidilla de éxitos, de los viejos y de los nuevos. "De onda", "El baile" y "Cachaca" (durante la que el Monumental se transfotmó en una suerte de gigantesca bailanta), constiyeron el bloque movido que alcanzó su clímax con "La danza de los muertos pobres (afro)" con los tambores de La Bomba de Tiempo de invitados. Los pijamas íntegramente negros, fueron el perfecto atuendo para la sucesión de baladas que partieron en dos al setlist: "La soledad", "El tiempo no para", "Vuelos" y "Un pacto".
Hacia el final, divertidas declaraciones políticas antioficialistas ("Néstor se llevó toda la plata...Cristina viene por el cambio) fueron acompañadas de titulares al mejor estilo Barcelona. La sátira continuó con un cambio de vestuario: luciendo túnicas naranjas y collares floreados, el Pelado y su troupe danzaron en círculo al grito de "Hare Krishna" precediendo a los dos últimos temas "Tomo" y "Se viene". Claro que nadie iba a dejar que esto terminara de manera tan abrupta: para comenzar los bises, Cordera, vistiendo ahora el típico pijama a rayas, habló sobre la necesidad de la legalización del cannabis para cantar "Madre hay una sola" y, anunció el ya indefectible final. "La Bolsa" y "El viento" concluyeron de la mejor forma lo que fue una verdadera celebración. Y todos contentos.
Casi media hora pasadas las 19, hora pautada para que comenzara el show de Intoxicados, los rumores acerca del paradero del Pity comenzaron a circular y, con ellos, el temor de que se repitieran los sucesos del Pepsi Music pasado: Feli y su guitarra animando al púbico hasta que el líder decidiera aparecer. Sin embargo, no se hizo esperar mucho más. Con las cejas depiladas, vistiendo un sobretodo negro y junto a los acordes de "In The Flesh" de Pink Floyd, Pity salió y entonó el cover ante un River casi repleto. "Pila", obviamente, fue el tema más esperado: incluyó a dos cocineros desquiciados horneando tortas fritas frente a la leyenda "Cocina Intoxicada" y, al terminar, una pequeña clase de historia por parte del frontman: "La electricidad inalámbrica existe; la inventó Tesla, el ayudante de Edison", dijo. Tres otros momentos imperdibles completaron esta nueva presentación de Intoxicados: "Perra" de Viejas Locas, "The Trooper" de Iron Maiden y el Pity exigiendo la invención de un sistema que, en oposición al efecto delay, permita conocer los acordes que todavían no se tocaron. Como siempre, desconcertante pero genial.
Después, el show de La Vela Puerca constituyó el precalentamiento ideal para los fanáticos bersuiteros que, ya bien instalada la noche, habían colmado la cancha del Monumental. Sin sobresaltos pero bien consistentes, los uruguayos comandados por el Enano supieron animar la fiesta de la segunda noche del Festival rockero. Algunos temas de su último disco, El impulso, fueron combinados con un set acústico que incluyó una versión íntima de "Regtest" de Sumo. "El viejo" y "Llenos de magia" permitieron darle un final bien hitero a más de una hora de show.
Casi a las 18, y luego de que los españoles de Marea tocaran por segunda vez en nuestro país (el año pasado fueron teloneros de La Renga en el histórico show del Autódromo).
Sin lugar a dudas, los primeros acordes dejaron bien en claro que La Mancha de Rolando ya estaba sobre el escenario y luego de un repasito por los hits del grupo, llegó “Arde la ciudad”, un ritual de la banda que viene acompañado del cantitio por parte del público: “El que no salta es militar”.La Mancha de Rolando comenzó a nuclear a los asistentes de la segunda fecha del Festival alrededor del escenario principal. Después de sus nueve (¡!) conciertos en Cuba, la banda de Manu Quieto tocó algunos hits y, al igual que en la isla caribeña, versionaron "Alta suciedad" y "Ruta 66".

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