Vuelve LAGWAGON junto a BELVEDERE, MUTE y ADRENALIZED en el WE ARE ONE TOUR. Es el 2 de Marzo en Groove - Los SHAILA planean la presentación oficial de su disco Contraindicando el 12 de Marzo en el Teatro Vorterix, acompañados por DEAD FISH. - Vuelve HAMACAS AL RÍO!. El show es el 22 de enero en Café Vinilo, acompañados por SEÑORITA CAROLINA. - VALLE DE MUÑECAS presentará El Final de las Primaveras en La Trastienda el próximo 8 de Abril. - Otro regreso ilustre al pais será el de D.R.I, el 19 de Marzo en Groove.

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jueves, 11 de febrero de 2016

Bernard Fowler, corista de los Rolling, se presenta hoy a las 22 en The Roxy.

El estadounidense, histórico corista de los Rolling Stones, se presentará hoy jueves a las 22 en el escenario donde interpretará su tercer y último trabajo discográfico, titulado "The Bura".


El estadounidense Bernard Fowler, histórico corista de los Rolling Stones, se presentará el hoy jueves a las 22 en el escenario de The Roxy Live (Niceto Vega 5542) de la Capital Federal.

Fowler interpretará su tercer y ultimo trabajo discográfico, titulado "The Bura", un material en el que profundiza su amplio abanico que incluye al rock, pero también el reggae, el blues y el formato canción.

El álbum contiene diez tracks y dos bonus entre los que se destaca el blues "My friend sin" acompañado por Slash y el armonicista Sugar Blue, que grabó con los Rolling Stone en el disco "Some Girls".

Participan compañeros de ruta del corista como Waddy Wachtel, de la época de X-pansive Winos, banda de Keith Richards, a la cual Bernard perteneció y grabo el disco "Main Offender". También Darryl Jones y Lisa Fisher, bajista y corista de los Rolling Stones desde hace mas de dos décadas.

El jueves Bernard se apoyara en su banda argentina, que conforman el guitarrista Pilo Gomez, Fabian Von Quintiero en bajo, Gonzalo Lattes en segunda guitarra, Carlos Melena Sanchez en bateria y Nico Raffeta en teclados.

El segundo show de los Stones.

Los Stones se presentaron ante 50 mil personas y el sábado brindarán su último concierto en el país.


La legendaria banda británica The Rolling Stones brindó el segundo de los tres recitales que dará en la Argentina ante un estadio colmado de jóvenes, adultos y familias completas que vibraron y se emocionaron luego de 10 años de la última visita.

Unos 50 mil fanáticos gozaron, se emocionaron y no pararon de saltar y cantar durante toda la noche con el show inicial de la gira "América Latina Olé Tour".

El recital arrancó minutos después de las 21:00 y al igual que en Chile, los Stones comenzaron con "Start Me Up" ante el delirio de los fanáticos, quienes desde muy temprano llegaron al estadio venciendo a la lluvia y dispuestos a entrar en ritmo con las bandas teloneras.

Pero luego llegó el turno de Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts, quienes se reencontraron con el público argentino.

Durante las más de dos horas y media que duró el recital no faltaron otros clásicos como "Simpathy for the Devil", "Brown Sugar", "Paint it black", "Jumping Jack Flash".

También cantaron "Street Fighting Man", que fue el tema más elegido por los fans que votaron en la cuenta oficial de Twitter del grupo, con 20.547 sufragios. Las otras canciones que compitieron fueron "Let It Bleed" (18.305 votos), "Doom & Gloom" (14.354) y "Live With Me" (13.220).

Esta es la segunda parada del tour que se inició el 3 de febrero pasado en Chile y que luego de los shows del 10 y 13 de febrero también en el estadio Ciudad de la capital bonaerense seguirá por Uruguay, Brasil, Perú, Colombia y México.

El conjunto británico ya había estado en la Argentina en 1995, 1998 y 2006, en recitales brindados en el estadio de River que fueron vibrantes y emotivos, y que terminaron por enamorar a Mick Jagger y compañía.

Llaman Johnny Cash a una nueva especie de tarántula.

Una nueva especie de tarántula descubierta recientemente llevará el nombre de Johnny Cash: “Aphonopelma johnnycashi”. 


Su descubridor, Chris Hamilton, ha explicado en la BBC que le ha puesto este nombre porque es negra (Cash era conocido como el Hombre de Negro) y fue hallada en la californiana Sierra Nevada, cerca de la prisión de Folsom, donde Johnny Cash ofreció varios conciertos en los años sesenta y grabó el disco “At Folsom Prison”.

martes, 9 de febrero de 2016

Se viene el Baradero Rock 2016, la grilla completa.

El evento se realizará el 20, 21 y 22 de Febrero en el Anfiteatro Municipal de la ciudad bonaerense y Contará con bandas multitudinarias Entre las Que se Destacan Las Pelotas, Almafuerte y Las Pastillas del Abuelo, Entre Otras. Las actividades comenzarán desde las 15.00 horas hasta la medianoche.


Almafuerte, Las Pastillas del Abuelo , Las Pelotas , Kapanga y Jóvenes pordioseros encabezarán el festival de Más Grande de la Provincia de Buenos Aires.

Junto a aclamadas Estas bandas también tocarán Asspera, Eruca sativa, utopistas, Guasones , El Bordo, Salta La Banca, El Kuelgue, La 25 , Cielo Razzo y La Perra Que Los Parió.

Además, el Festival se realizará Contará con Una zona especificamente diseñada para acampar Alrededor del Anfiteatro.

GRILLA

VIERNES 19 DE FEBRERO

ALMAFUERTE - ATTAQUE 77
CARAJO - PEZ - BULLDOG
BUFFER - COVERHEADS - EL BUEN SALVAJE - PARTEPLANETA - INSOBRIO - EL BUSCADOR Y MÁS

SÁBADO 20 DE FEBRERO

LOS AUTÉNTICOS DECADENTES
LAS PELOTAS - LA VELA PUERCA
NONPALIDECE - CIELO RAZZO
LOS PEREZ GARCÍA - LA PERRA QUE LOS PARIÓ - BARCO - ROMA

DOMINGO 21 DE FEBRERO

LA 25 - KAPANGA - GUASONES - EL BORDO - SALTA LA BANCA - DE LA GRAN PIÑATA - REVANCHISTAS
COLA DE PATO.


Cosquin Rock Dia 3.


NTVG hizo delirar al público en la tercera y última jornada de Cosquín Rock, donde también ofrecieron grandes recitales Las Pelotas, Babasónicos, Massacre y Bersuit Vergarabat, frente a unas 35.000 personas provenientes de toda la Argentina.


Una vez más, el festival más federal de rock del país tiñó con color, vida y música el aeródromo de Santa María de Punilla durante tres días (del sábado 6 al lunes 8), en los que se reunió a más de 140 bandas y a los que asistieron casi 100 mil personas.

La banda uruguaya irrumpió sobre el escenario después de la una de la madrugada, al igual que las agrupaciones que en los anteriores fueron las encargadas la cerrar cada jornada tras más de diez maratónicas horas de música.

La formación, liderada por el argentino Emiliano Brancciari, arrancó media hora después de que subieran Los Gardelitos al escenario temático que estuvo sonando con rock barrial desde las tres y media de la tarde.

El público variado y vivaz fue congregándose frente al escenario central para ser parte del recital de una de las formaciones extranjeras más convocantes de los últimos tiempos.

Con un florido recital, NTVG eligió temas como "Sin pena ni gloria", que la banda interpretó junto a Fernando Ruíz Díaz, "Mi demente" , "La puerta de atrás" y "Clara", junto a sus pares uruguayos Agarrate Catalina, "De música ligera", de Soda Stereo, y "Verte reír", con Bersuit Vergarabat, entre otros clásicos, para su show en Cosquín.

Otra de los grandes momentos de la noche fue el regreso de Bersuit Vergarabat, que se presentó en el escenario central de Cosquín Rock después de doce años de ausencia y en medio de la gira de su álbum "La nube rosa", que refleja -según afirmaron los músicos- "un cambio de paradigma" en la nueva etapa de la banda que ya ostenta tres álbumes desde la partida del Pelado Cordera.

Sin embargo, Juan Subirá (teclados y voz), Carlos Martín (batería), Pepe Céspedes (bajo), Daniel Suárez, Germán "Condor" Sbarbati (voces) y Alberto Verenzuela (guitarra y voz), decidieron no adelantar ninguna canción de su nuevo trabajo sino esperar a la presentación oficial, que se desarrollará en Buenos Aires.

El recital, repleto de clásicos, hizo bailar al público con canciones que hoy se leen atemporales, con las que la gente pareció recrear la misma euforía que generaba la banda hace algunos años con la carismática presencia de Cordera.

Entre ellos, trece en total, cobraron potencia "El tiempo no para", "La argentinidad al palo", "Sencillamente", que tuvo de invitado especial a Brancciari (No Te Va Gustar) en voz, "El viejo de arriba", "Sr. Cobranza" y "Vuelos", dedicado a la constante lucha por la verdad que llevan las Abuelas de Plaza de Mayo.

Previo al número de los uruguayos y luego de la impecable presentación de Babasónicos, el escenario central estuvo a cargo de Las Pelotas, única banda en la grilla que participó de las 16 ediciones del festival de rock que desde 2011 se realiza en el aeródromo de Santa María de Punilla.

El mismo fenómeno que crea un lazo de pertenencia y que se propaga cuando el público experimenta con las canciones de Bersuit ocurre cada vez que se escuchan los eternos temas de la banda del guitarrista y cantautor Germán Daffunchio (ex Sumo), que se mantuvo la mayor parte del tiempo sobre la lengua del escenario, más cerca del público.

Así, el grupo que se completa con Tomás Sussmann, Gabriela Martínez, Gustavo Jove, Sebastián Schachtel y Alejandro Gómez materializó "El amor", "Como se curan las heridas" y la emotiva "Cerca de las nubes", que Daffunchio dedicó a Alejandro 'Bocha' Sokol.

Con un público encendido en el pogo, banderas al aire y un ambiente festivalero que se mixturaba con las tradiciones futboleras de los cantos de aliento, Las Pelotas interpretó "Personalmente", "Bombachitas rosas", "Día feliz", "Ya no estás", "Capitán américa" y junto a Ruíz Díaz, de Catupecu Machu, "Sin hilo" y "Shine", con la que se despidieron de la gente.

Otro momento fuerte se vivía en paralelo con El Bordo sobre el escenario temático, espacio que desde las 15.30 empezó a llamar a los seguidores del rocanrol barrial con La Caverna, banda que comanda desde 2000 Juano Falcone, nieto de Estela.

Mientras en el escenario principal tenía su espacio el eléctrico y potente show de Babasónicos, los rosarinos de Cielo Razzo ofrecían a un multitudinario público temas como "Galope", "Caminando" y "Ventana".

Luego de ellos y antes de que cerrasen Los Gardelitos, El Bordo, que en mayo se presentará por primera vez en el Luna Park, repasó "Existir", "Noche extraña", "Los perdidos" y "El regreso".

La nueva generación de la música mostró ayer por la tarde dos caras que vienen creciendo y que saben cómo cautivar a los espectadores. Por un lado, el ascendente cuarteto de rock Huevo que, liderado por Julián Baglietto se floreó con un recital sólido e intenso en la carpa alternativa, donde mostró con gran sonido su crecimiento.

Por otro, el proyecto de pop electrónico y psicodélido de Benito Cerati, Zero Kill, supo mantener una carpa atenta a la alternancia de sonidos fríos y, por momentos, oscuros y la dulzura de su voz.

Con el aguante del oeste de la provincia de Buenos Aires, Vidas Desprolijas -una banda que no figuraba en la grilla del tercer día de Cosquín y que tampoco toca metal pesado- sorprendió en el espacio Hangar con su rock fusión, blues y vestigios de música rioplatense.

Durante el ritual desprolijo que invitó al pogo y al baile, con la camiseta del barrio, el rock y la amistad, la numerosa banda interpretó una decena de canciones, entre las que se destacaron "Me cansé", "Enferma emocional", "El mago" y "Amanecido", entre más.

Stone Temple Pilots busca cantante en las redes sociales.

El grupo de rock estadounidense lanzó una convocatoria a dos meses de la muerte de su vocalista original, Scott Weilard, y tras la renuncia de su reemplazante.



El grupo de rock estadounidense Stone Temple Pilots lanzó una convocatoria abierta a través de las redes sociales para conseguir un nuevo cantante, a dos meses de la muerte de su vocalista original Scott Weiland y luego de la renuncia de su reemplazante, Chester Bennington.

En un video publicado en su Facebook oficial, Robert y Dean DeLeo y Eric Kretz se muestran zapando y, al terminar, expresan que están “buscando un nuevo cantante”.

“Los Stone Temple Pilots te quieren a vos”, dice Robert DeLeo en el breve video, que además está acompañado por una carta en donde explican los pormenores de la partida de Bennington, también vocalista de Linkin Park, y recuerdan a Weiland.

En el escrito, la banda manifiesta que tiene “muchas ganas” de seguir haciendo música y que para eso “va a requerir de una pequeña ayuda”.

“Estamos anunciando oficialmente que estamos buscando un nuevo cantante para Stone Temple Pilots. Ya escuchamos a mucha gente talentosa, pero queremos que ésta sea una oportunidad para muchos más, así que encontramos la manera para que ustedes hagan justo eso”, sostiene la carta.

Y añade: “Si creés que tenés lo que se necesita para liderar esta banda, grabar con esta banda y girar con esta banda, nos encantaría escucharte. Nadie va a reemplazar a nuestro Scott, esa nunca fue la intención. La intención es que Stone Temple Pilots continúe, evolucione y que hagamos lo que hacemos...¡música!”.

Previamente, la banda aclaró que la partida de Bennington tuvo que ver con la necesidad de abocarse a un solo proyecto.

Weiland, fallecido en diciembre de 2015, había dejado el grupo de manera definitiva en febrero de 2013. Su lugar fue ocupado por Bennington, con quien se grabó el EP “High Rise”.

La noche en la que Mick Jagger fue espectador de Charly.

El bajista y tecladista argentino se refirió este domingo a la noche en la que el líder de los Rolling Stones y el guitarrista Ron Wood aparecieron sorpresivamente en el show de Charly en el Faena. La verdadera historia.


“Esto de que los Rolling vinieron a ver a Charly es muy gracioso”, aseguró este domingo Fabián Von Quintiero, en diálogo con La Red mientras recordaba aquella noche mágica.

El viernes a la noche mientras el músico argentino tocaba invitado por la banda Cocktail Tour, en el Library del hotel Faena de Puerto Madero, aparecieron el cantante y guitarrista de la banda británica.

“Estábamos tocando y de repente aparecieron Mick y Ron. No podíamos creerlo. Después nos los presentaron a los dos”, rememora Von Quintiero.

Ahí estaba Charly, junto a Bernard Fowler, histórico corista de la banda británica con el que trabó una gran amistad.

Junto a él interpretó versiones muy personales de dos clásico de sus Majestades Satánicas, "Honky tonk women" y "Beast of burden", además de "Happy and real", una de las canciones que grabó con Pedro Aznar para su álbum Tango 4, de 1991.

Fue en ese contexto cuando los dos Stone aparecieron de repente para sentarse y ocupar una mesa.

“Nos hemos pasado tocando todo tipo de música y muchos covers de los Stone, en bares y zapadas; y justo esta vez aparecen ellos que bajaron al bar. Fue muy gracioso. Esa es la verdadera historia”, acotó el tecladista de Charly.

Von Quintiero reveló que Jagger estaba con “una de las novias que tiene” y “rodeado de un séquito de guardiaespladas, por lo que no hay fotos con ellos”.

“Mick estaba con una novia que tiene. La verdad es que no la miré, no quería mirarle a su chica, imagináte”, dijo el músico de Charly entre carcajadas.

El Zorrito recalcó que la del viernes fue una “linda anécdota” y lo significativo para ellos es que “los Rolling representan una enorme cantidad de música, hits, e historia”.

“Lo más gracioso de todo es que parecía que los Rolling fueron a ver a charly”, puntualizó.

lunes, 8 de febrero de 2016

Locura Stone.

Ante más de 50 mil personas, la legendaria banda ofreció un concierto en el marco de la gira “América Latina Olé Tour”. Mick Jagger, Keith Richards y compañía volvieron a demostrar la vigencia de su propio mito.


La legendaria banda británica The Rolling Stones renovó anoche su idilio con el público argentino en un contundente show en un colmado Estadio Único de La Plata, en el que el grupo dejó en claro que se trata del mayor espectáculo que pueda brindar el rock mundial.

En lo que fue el primer recital de una serie de tres que planean realizar en esta cuarta visita al país, en el marco del América Latina Olé Tour 2016, “Sus Majestades Satánicas” desplegaron 19 canciones, a los largo de casi dos horas y media, en una verdadera seguidilla de clásicos que se resignificaron a partir de vibrantes interpretaciones.

Ocurre que el combo integrado por Mick Jagger, en voz; Keith Richards, en guitarra; Ron Wood, en guitarra; y Charlie Watts, en batería; se mostró en un nivel superlativo en el aspecto musical, no sólo por su potente y aceitado sonido, sino también por los riesgos asumidos sobre todo a la hora de incursionar en largas zapadas, como sucedió por ejemplo a la hora de interpretar “Midnight Rambler”.


En este sentido, el grupo reposó sobre el bajo de Darryl Jones, mezcla de contundencia y sutileza; los teclados del virtuoso Chuck Leavell y Matt Clifford; los vientos de Tim Ries y Karl Denson; y los coros de Bernard Fowler y Sasha Allen.

Además de echar mano a un repertorio que mantuvo a la audiencia en un estado de euforia permanente, la mítica banda acompañó su show con una impactante puesta de luces y una escenografía más sobria que la presentada en sus anteriores visitas pero igualmente impactante, con pantallas gigantes en el centro y a ambos lados del escenario.

A las 21.10 y luego de que se proyectaran imágenes que aludían a esta nueva gira encarada por el grupo, Keith Richards, vestido de negro, disparó los primeros acordes de la introducción de “Start me up” y desató una fiesta que podía ser palpada desde muy temprano, tanto dentro como en los alrededores del estadio.

El gran maestro de ceremonias, como de costumbre, fue Jagger, muy comunicativo con el público, quien, desde su ingreso a escena vestido de negro con un saco verde brillante, inició sus típicas performances, con sus tradicionales pasos de baile.

En un esfuerzo por hablar en castellano, el vocalista destacó que era su “primera vez” en La Plata, bromeó sobre lo lejos que quedaba de la Ciudad de Buenos Aires, contó que disfrutó de un show de tango y festejó que Watts “paseó por la Costanera y comió un choripán con chimichurri”.

La seguidilla inicial fue demoledora con “It's only rock and roll”, “Tumbling Dice” y la misteriosa e intensa “Out of control” en donde la banda se olvidó por un rato de toda la parafernalia que rodea a sus shows y se concentró en brindar una de las más brillantes interpretaciones de la noche.

Para esa altura ya resultaba casi imposible contabilizar los diferentes cambios de vestuario de prácticamente todos los miembros del grupo, excepto el sobrio Watts, quien permaneció todo el show con una remera blanca.
“And the winner is...”, dijo Jagger antes de interpretar “Street fighting man”, la canción votada por el público a través de las redes sociales (entre las opciones estaban “Let it bleed”, “Live with me” y “Doom & gloom”) y pareciera haber sido una elección adecuada, sobre todo al escuchar los intercambios de ráfagas de guitarra entre Richards y Wood.

La imagen de una joven Angelina Jolie apareció en la pantalla para indicar que era la hora de “Anybody seen my baby” y todo pareció retrotraerse a 1998, cuando se produjo el segundo desembarco Stone en el país y esta canción sonaba en la radios a modo de promoción de “Bridges to Babylon”, el nuevo lanzamiento discográfico de entonces.

La emotividad se apropió del estadio con la bella y bucólico “Wild Horses”, mientras los coristas Bernard Fowler y Sasha Allen bailaban un lento; aunque el relax duró poco porque, acto seguido, unas pocas notas con aires orientales y el beat furioso de Watts anunciaron que era el turno de la hiperfestejada “Paint it black”, para luego dejar paso a “Honky Town women” y su clásico riff inicial que podría ser presentado como el ejemplo más acabado de cómo debe sonar un buen rock.

Tras esta andanada de hits, Jagger presentó a los miembros de la banda, que de a uno iban desfilando por la pasarela que trasladaba al centro del estadio, salvo Watts que, entre el vértigo y la timidez, apenas avanzó uno pasos desde su batería, sin que eso le impidiera ganarse una ovación.

En tanto, Wood se divertía paseando por el escenario esa imagen que lo convirtió desde su ingreso a la banda en 1975 en la quintaesencia de cómo debe ser el look stone.
Párrafo aparte merece Richards, sin duda uno de los íconos vivientes más grandes que dio la historia del rock mundial, quien debajo de esa coraza de viejo pirata que lleva implícita largas noches de rock y vicios, deja traslucir una dulzura irresistible.

El legendario guitarrista, unas de las figuras más queridas y queribles del mundo del rock, tuvo su momento cuando, luego de la ovación más larga que uno pudiera imaginar y casi al borde del ataque de risa por la felicidad que le esto le provocó, se apropió del centro de la escena para interpretar “Can't be seen with you” y “Happy”.

“Los amo de verdad. Son realmente una gran audiencia”, dijo un Richards feliz, que le dio un tono especial a estas frases, como para evitar que por sencillas y trilladas estas palabras perdieran su sentido real.

La armónica de Jagger, el “Dorian Gray” del rock, indicó el comienzo de la citada “Midnight rambler”, en donde el grupo se reconectó con su esencia blusera, en una larga versión que pasó por diversas rítmicas y contó con largas improvisaciones en las guitarras.

Con “Miss you”, el estadio se convirtió en una gran pista de baile y con la intensa “Gimme shelter” el espíritu de los convulsionados últimos años de la década del '60 se hizo presente.

Para el final, la fiesta stone fue llevada al extremo en una sucesión de éxitos que dejaron sin respiro al público. El inicio del fin lo marcó la festejada “Brown Sugar” y luego, todo se tiñó de rojo y las pantallas comenzaron a mostrar mandalas, cruces y hasta la cara del mismísimo Lucifer, para darle paso a “Sympathy for the devil”.

“Jumping Jack Flash” ofició de falsa despedida, y un coro marcó el regreso al escenario para los bises con las estrofas de “You can't always get what you want”, tema que fue ganando en intensidad hacia el final, lo cual dejó el terreno listo para que “Satisfaction” pusiera el broche de oro.

Un concierto de luces y el despliegue de pirotecnia mientras la banda saludaba abrazada en el centro del escenario fue el punto final de una velada en donde el público local volvió a conectarse con una de sus tradiciones roqueras más arraigadas.

Acaso por las advertencias previas y algunas malas experiencias en conciertos realizados hace poco en el país, el público se acercó desde muy temprano al estadio y para las 18, a dos horas de abiertas las puertas y al iniciarse el show de La Beriso, ya había ocupado la mitad de su capacidad.

El grupo oriundo de Avellaneda ratificó su buen momento y brindó un set de 40 minutos, en donde interpretó canciones de “Historias”, su más reciente y exitoso disco.

A las 19.25 fue el turno de Ciro y los Persas, ya ante un estadio casi lleno, quien sacudió al público con algunos clásicos de Los Piojos como “Ruleta”, “Tan lejos” y “Como Alí”, además de “Zapatos de gamuza azul”, de Carl Perkins, en un homenaje a la versión que hizo Moris.}

Los Rolling Stones volverán a tocar en el Estadio Único de La Plata el próximo miércoles 10 y el sábado 13. El América Latina Olé Tour 2016 comenzó la semana pasada en Santiago de Chile y, luego de su paso por Argentina, continuará por Montevideo, varias ciudades de Brasil, Lima, Bogotá y el Distrito Federal mexicano.





Los cuatro Stones serán declarados huéspedes de honor de La Plata.

La Municipalidad de La Plata les entregará las llaves de la ciudad como reconocimiento a los tres recitales que la banda británica lleva adelante en el Estadio Único. Ayer, dieron el primero de los shows.


La Municipalidad de La Plata declarará "huéspedes de honor" a los integrantes de los Rolling Stones y les entregará las llaves de la ciudad como reconocimiento a los tres recitales que la banda británica lleva adelante en el Estadio Único de la capital provincial.

El intendente Julio Garro anunció que Mick Jagger, Charlie Watts, Keith Richards y Ronnie Wood “serán homenajeados por su histórico paso por La Plata”.

El miércoles próximo, durante el segundo recital de la banda, se les hará entrega del título de ‘Huésped de Honor’ y una llave de la ciudad como “reconocimiento a su trayectoria y muestra de hospitalidad de los platenses”, dijo Garro a través de las redes sociales.

También, los cuatro stones recibirán como obsequio cuatro obras de arte con sus rostros, las cuales fueron realizadas y donadas por el reconocido artista plástico argentino Gustavo Masó.

Se cumplen cuatro años de la muerte de Luis Alberto Spinetta.

Figura medular de la canción argentina y del rock local, dejó un enorme legado que, desde su muerte, el 8 de febrero del 2012, no sólo sigue vigente en la memoria de quienes lo admiraron sino que sigue creciendo y sumando nuevos amantes de una obra personal e inagotable.


El 23 de enero se festejó el día del músico, que desde el 2014 conmemora el día del nacimiento de Spinetta . Desde su partida se realizaron innumerables tributos, y hasta fue publicado un libro con sus canciones destinado a escuelas secundarias artí­sticas.

Una de las grandes sorpresas que agredecieron sus seguidores llegó en noviembre del año pasado con la salida de un disco inédito, "Los amigo", que rescata lo último que grabó "El Flaco" con su ex compañero de Almendra Rodolfo García (en batería) y Daniel Ferrón (en bajo).

"La poesí­a de papá siempre puede adaptarse al presente, en este disco hay mucho mensaje, habla de felicidad, de luz y de sabidurí­a, es bueno poder compartirlo con la gente, para eso lo dejó", dijo su hija Catarina en la presentación que hizo junto a sus hermanos Vera, Dante y Valentino.

A partir de zapadas que surgían de una reunión semanal que el trío realizaba en el trío realizaba en La Diosa Salvaje, el estudio del poeta de Bajo Belgrano, nació este álbum luminoso y de corte jazzístico.

Integrado por ocho piezas, entre las que se destacan grandes canciones como "Iris" -dedicada a su hermana Ana-, "Canción del lugar" y "Bagualerita", y dos poderosas piezas instrumentales como "El gaitero" y "El cabecitero", el álbum fue un éxito de ventas en Argentina.

Capaz de reinventarse a partir de una obra atravesada por la belleza, Spinetta fue autor, guitarrista y cantante, pero también poeta y pintor. Supo colmar de una elevada concepción estética a cada uno de los pasos que dio desde su nacimiento, el 23 de enero de 1950 en el barrio porteño de Belgrano.

Creador de grupos como Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Jade y Los Socios del Desierto y de un camino en solitario también signado por la belleza, Spinetta murió en Buenos Aires a los 62 años a causa de un cáncer de pulmón que se le diagnosticó en julio de 2010.

Personal y prolí­fico, en 50 años de trayectoria dio forma a una obra que materializó en más de 40 discos, donde sus canciones constituyeron un alegato estético que signó al rock argentino y lo sostuvo como un espacio fértil para la creación.

Distanciado de los vaivenes de un género que pasó de marginado y prohibido a gozar de las mieles de la difusión masiva, edificó su carrera al margen de las modas y las demandas de la industria discográfica.

En una suerte de sí­ntesis de su recorrido musical, el 4 diciembre de 2009 colmó el estadio de Vélez, un ámbito multitudinario que transformó en reducto í­ntimo para disfrutar de un recorrido por sus Bandas Eternas en un maratón artí­stico de cinco horas con más de 50 canciones.

"La frescura y el lirismo de Almendra, el grito oscuro y enloquecedor de Pescado Rabioso, la contundencia y experimentación de Invisible, el perfil sonoro particular y casi galáctico, como desprendido de materia, de Jade y las experiencias posteriores", lo resumió en ese momento la crónica de Télam.

"El talento es el hombre en libertad, nace en cualquier persona que se sienta capaz de volar con sus ideas", fue una de las frases que esgrimió a lo largo de vida y que de alguna manera definen su forma de ver el arte.